Encuentracosas

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“Si es un lobo, te come” esa era la frase que siempre decía mi madre cuando le preguntábamos dónde estaba cualquier cosa. Podías haber estado buscándola un rato, que no la veías, y después de preguntar a mamá… ¡tachán! aparecía justo delante de tus narices.

El caso es que hace tiempo que no me pasa. Hace 9 años que me convertí en la madre de una pequeña científica y desde entonces la “encuentracosas” en casa soy yo. Ahora encuentro cosas para ella, para su hermano el explorador y para su papá. Eso sí, no me preguntéis dónde he dejado mi móvil, porque ese sigue sin enterarse de quien soy yo y se escapa constantemente.

Ahora bien, este blog se llama encuentracosas no solo porque “nada está realmente perdido hasta que tu madre no lo encuentra”, sino porque Pippi Calzaslargas es uno de nuestros personajes favoritos y desde que nos mudamos, hace ya un año, vivimos en “Villa Mangaporhombro”:

– ¿Qué podríamos hacer ahora? – preguntó Tommy

– No sé lo que haréis vosotros – dijo Pippi – pero, en cuanto a mi, no voy a estar holgazaneando. Soy una encuentracosas y, naturalmente, no tengo ni un minuto libre.

Eso de “no tener ni un minuto libre” es una sensación bastante común entre todas las madres que conozco. Un truco para llevarlo mejor es pensar al final del día en todo lo que has hecho, en lugar de repasar solo lo que no has hecho. La gran mayoría de las veces llego a la conclusión de que estar cansada después de un día así, es bastante normal.

Pero volviendo al asunto que nos ocupa: un encuentracosas es una persona que encuentra cosas. Ya lo dice Pippi: “El mundo está lleno de cosas, y es realmente necesario que alguien las encuentre. Y eso es lo que hacen los encuentracosas”.

A mí lo que de verdad me gusta encontrar es lo que no estoy buscando. Caminar por la calle y encontrar una parada asalto, una tienda diferente, una flor, un bicho o una cara en una baldosa. Encontrar un cuento nuevo, una página web interesante, una receta de cocina fácil y sabrosa, un ilustrador al que seguir en instagram, una novela en la que perderme (¿o debería decir encontrarme?), un documental o película que se pueda recomendar, o cualquier manualidad, si puede ser con material reciclado mejor que mejor. Disfrutar en mi ciudad de una jornada increíble de divulgadores científicos o descubrir la ciencia ciudadana de la mano de la Fundación Ibercivis. Esas y otras cosas que aún no he encontrado son las que compartiré con vosotros en este blog. Eso sí, no prometo que esté ordenado, probablemente quede todo manga por hombro.